Finca El Gasco.

Esta boda se concibe como un evento en tres actos que recorre la historia de los novios: sus orígenes, su encuentro y su vida en común.

Su espíritu inquieto, jovial y relajado inspira una escenografía sutil en un entorno natural privilegiado, entre jardines, parterres y vistas a la sierra. Aunque hoy viven en Madrid, su historia conecta con otras latitudes, así como con Salamanca y Barcelona. Un viaje que se dibuja en verde y blanco y, conecta con Holanda, donde nace su historia de amor.

Finca el Gasco, Torredolones, Madrid.
Catering: Lardhy.
Mayo 2025.

Ceremonia.

Un momento íntimo y emocional, donde las familias y los orígenes cobran protagonismo, especialmente el vínculo con el Mediterráneo y Cataluña. La ceremonia se sitúa frente a la casa, bajo tres árboles robustos que simbolizan la solidez de la pareja y enmarcan un escenario de inspiración mediterránea.

Ramo de novia.

Refleja la personalidad de la novia: tradición y frescura. Combina gerberas blancas con verdes en movimiento, aportando ligereza y vitalidad. Los tulipanes evocan Holanda, lugar donde comenzó su historia.

Sitting plan.

El paso al banquete se plantea como un entreacto teatral. Telas impresas con los nombres de los invitados y botellas de vino firmadas por los novios se integran en una estructura vegetal. Ramas de olivo, enredaderas y flores blancas generan una composición que conecta con la ceremonia y guía sutilmente hacia el banquete.

Banquete.

Un momento de calma que refleja las distintas facetas de los novios. Sobre mesas redondas y rectangulares, ramas mediterráneas serpentean entre caminos de musgo, acompañadas de copas de cristal antiguo con pie verde y flores blancas, combinando especies silvestres con pequeños tulipanes.